Más de tres millones de usuarios eligen cada año el aeropuerto de Santiago de Compostela para sus viajes de placer y de negocios. La infraestructura aérea más importante de Galicia destaca por su modernidad, diseño intuitivo y variedad de servicios que hacen la vida más fácil al pasajero. No obstante, quienes vuelen por primera vez deben cuidarse de no cometer ciertos errores, como llegar con el tiempo justo, olvidarse de hacer el check-in en línea o acudir al parking barato aeropuerto Santiago sin una reserva.
Por un lado, los imprevistos aéreos, las largas colas y otras variables motivan que quedarse en tierra sea una amenaza real en el aeropuerto compostelano. De ahí que se recomiende presentarse dos horas antes en vuelos nacionales y tres en vuelos internacionales, como norma general.
Aunque el servicio urbano de autobuses conecta el casco urbano con el aeropuerto, un porcentaje mayoritario de los pasajeros se desplaza en vehículo privado y estaciona en el parking oficial junto a la terminal de embarque. En temporada alta y otras fechas señaladas, es fundamental reservar el aparcamiento frente a la alta ocupación y el tráfico de agitación que son habituales en este y otros aeropuertos.
La planificación, justo es recordarlo, comienza mucho antes de llegar a la terminal. En casa, debe reunirse toda la documentación obligatoria (DNI, pasaporte vigente, tarjeta de embarque, etcétera) y mantenerla siempre a mano, para agilizar el paso por los controles de seguridad.
Las colas en momentos puntuales son una protesta recurrente entre los clientes de aerolíneas. ¿La mejor forma de eludirlas? Realizar el check-in online a través de la página web o la app de la aerolínea elegida. Con ello, se obtiene la tarjeta de embarque impresa o digitalizada, con la que reducir los tiempos de espera y evitar sobrecargos en ciertas aerolíneas (Ryanair, por ejemplo).